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( Miquel Ramis)
Iqbal Quadir es un paquistaní emigrado a Estados
Unidos, donde trabajó como banquero de inversión
en Nueva York.
Conocedor de la situación real de su país,
había observado el hecho de que a pesar de que
hace 60 años que los países desarrollados
están enviando ayuda a los países en vías
de desarrollo, la pobreza no se ha aliviado.
Analizando el caso occidental, determinó que
el éxito económico de estos países
se debe a que las autoridades fueron perdiendo el poder
sobre la riqueza y que esto benefició a los pobres.
En cambio, en los últimos 60 años, la
ayuda internacional ha beneficiado básicamente
a los gobernantes, que han saqueado sistemáticamente
un gran porcentaje en detrimento de la población
a la que va dirigida esta ayuda. Como resultado, una
élite governante se ha enriquecido progresivamente
mientras que la población ha seguido empobrecida.
Al recibir un ingreso económico externo, los
governantes no están realmente interesados en
desarrollar la riqueza y así poder cobrar tasas
e impuestos a la población. El método
actual es más rápido y opaco.
Un escenario totalmente contrario al que permitió
la llegada de la riqueza en los países occidentales.
Incluso en países con fuertes exportaciones
de petróleo como Nigeria, la situación
de la población sigue sin cambiar, puesto que
los beneficios no llegan a los más pobres.
La clave pues, para romper este círculo vicioso,
está en considerar que el desarrollo económico
lo desarrollan las personas, por lo que cualquier esfuerzo
en mejorar la coordinación y el trabajo en red
revertirá irremediablemente en una mejora global
para todos.
Por tanto, en 1993, Iqbar decide hacer algo. Decidió
que la conectividad era productividad. Y que por tanto
los teléfonos eran una arma contra la pobreza.
En aquel momento en Bangla Desh había únicamente
1 teléfono para cada 500 personas.Prácticamente
ninguno en las zonas rurales donde vivían 100
millones de personas.
Un estudio de la ITE ( International Telecomunication
Ent) ha estimado en 5000 dolares el impacto económico
generado por un teléfono. Si consiramos un coste
de 2000 dolares por cada nuevo teléfono, tenemos
que en un período de 10 años un solo teléfono
genera 50.000 dólares.
Si solo podemos intercambiar con nuestros vecinos,
estamos reduciendo la actividad económica a la
comunidad local. Para ampliar, necesitamos un rio, una
carretera o un teléfono.
EL principal problema era que la gente no tenía
dinero para comprar el teléfono. En occidente,
la gente tampoco tiene dinero para comprar coches, pero
los compra a plazos. Por tanto, si consideramos que
el teléfono es un elemento productivo que se
paga a si mismo, no debemos preocuparnos por el coste
de adquisición.
La solución fué que el coste se compartiera
entre la comunidad. Una persona adquiría un teléfono
Mito: los pobres no proporcionan un mercado
Hecho: Las herramientas de producción crean
poder de compra
Mito: El poder inicial de compra es demasiado
bajo
Hecho: Compartir reduce el coste para todos.
Mito: Hay que atender primero las necesidades
primarias.
Hecho: Un aumento de ingresos permite a la gente
atender sus necesidades primarias. |
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El problema real en las zonas rurales es que no existen
infraestructuras: no hay cheques, apenas bancos para
recoger o entregar dinero, o puntos de contacto para
atención al cliente.
Sin embargo, el Grameen Bank tiene 1138 sucursales,
12800 empleados, 2,3 M préstamos, cubre 39.000
pueblos , presta 33M$/ Mes y el 94% de sus clientes
son mujeres.
Acudió al Grameen Bank y les propuso conectar
todas sus sucursales, pero sin despertar su interés.
Al final, llegó a la idea de vender teléfonos
de la misma forma en que se había desarrollado
el Grameen Bank, pero sustituyendo la vaca por un teléfono
móvil.
Actualmente, su compañía tiene 115.000
mujeres-empresario, distribuídas en 52.000 localidades,
proporcionando acceso telefónico a 80 Millones
de personas. Este mercado proporciona 100 M$ de beneficios
al año. Cada mujer-empresario tiene un benefício
de 2 $/Dia, unos 700$ al més.
En 2004, Grameen Phone se ha convertido en la compañía
telefónica más grande del país,
que generan 1/3 de todo el tráfico telefónico
global. Ha contribuído con 190 M$ al tesoro nacional
( tasas, impuestos, licencias...)
Mitos: En crecimiento es necesario para proporcionar
servicios económicamente viables
Hechos: La iniciativa privada puede proporcionarlos.
Mitos: Los gobiernos tienen que subvencionar
a las compañías privadas
Hechos: Las compañías privadas pueden
ayudar a los gobiernos con impuestos.
Mitos: Los pobres son receptores.
Hechos: Los pobres son productores.
Mitos: Los pobres no tienen educación
y no pueden hacer mucho.
Hechos: Aprenden muy rápido y son supervivientes
natos.
Mitos: Los países pobres necesita ayuda.
Hechos: Las empresas elevan el PNB mucho más
que la ayuda. |
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En la actualidad Iqbar está trabajando en un
nuevo proyecto: instalar microcentrales eléctricas
utilizando el mismo modelo que el grameen phone.
En la actualidad 2 microplantas, idea del inventor
Dean Kamen, ya están en funcionamiento produciendo
electricidad para 20 viviendas o negocios.
Funcionan con biogás producido por bosta de
vaca.
Ver Grameen Bank
Ver Schumacher
Ver página cocinas de
biogás
Ver presentación de Iqbar Quadir
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