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( Miguel Ramis)
Arquitecto poco conocido, Rafael Guastavino (1842-1908)
ha escrito uno de los capítulos más destacados
en la historia de la construcción. Nacido en
Valencia y formado en Barcelona en la Escuela especial
de Maestros de Obra de Barcelona, aprendió los
métodos de la llamada bóveda tabicada
catalana y los aplicó en sus primeras construcciones
y en su propia casa. De esta primera época destaca
ya por sus grandes dimensiones la fábrica Batlló
(1871) y la de cementos Asland.
En un momento determinado, decide emigrar a los EEUU
en una aventura atrevida. Sin más contactos de
unas cartas de recomendación, 40 dólars
y ningún conocimiento de inglés, precisa
4 años hasta que consigue levantar sus primeras
bóvedas en el nuevo mundo.
La construcción de bóveda tabicada es
tradicional en las masias de Cataluña. También
se utiliza en Extremadura, Valencia y en Rossellón
francés.
En Cataluña alcanzó un gran desarrollo
y fué extensamente adoptada por arquitectos de
la como Gaudí o Martinell.
La técnica consiste en colocar las rasillas
de plano, unidas por sus cantos con yeso para posteriormente
añadirle uno o varios gruesos suplementarios
unidos con cemento, al modo de
la madera machiembrada.
Rafael Guastavino participó
activamente en la construcción de obras
maestras como el National Museum of Natural History
in Washington, DC, Grand Central Station , Carnegie
Hall, y la Great Hall at Ellis Island in New York,
el primer edificio que veían los inmigrantes
que llegaban a América en barco. También
la Boston Public Library, la capilla de West Point,
y la tumba de Grant, entre otros.
( Img: www.asheville.com/news/guastavino.html) |
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La estación de City Hall, del metro
de Nueva York, en una antígua postal coloreada.
( Img: www.nycsubway.org/perl/stations?5:979) |
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La mísma estación, en la actualidad
( Img: www.nycsubway.org/perl/show?83210) |
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Boston public library. Aqui podemos ver el
celo de Guastavino que levanta los tabiques de
contención más allá del primer
tercio, llegando incluso a la mitad de la bóveda.
En realidad, está aplicando una solución
constructiva de equilibrio del arco de medio punto
( la enjuta) aplicada ingeniosamente a una
bóveda.
Ver contrabóvedas
( Img: flickr.com/photos/24029425@N06/2387528845)
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Librería de Boston
( Img: flickr.com/photos/24029425@N06/2387528845) |
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Librería de Boston. Un accidente supuso
una espectacular promoción publicidad:
una gran roca cayó desde una torre sobre
una bóveda pero en lugar de hundirla, solo
consiguió hacer un agujero. La solidez
de sus bovedas quedó probada más
allá de cualquier duda.
Ver incendio en obra de
Guastavino
( Img: flickr.com/photos/24029425@N06/2387528845) |
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Impresionante conjunto de bóvedas en
la librería de Boston.
( Img: flickr.com/photos/24029425@N06/2387528845) |
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La aportación de Guastavino en América
consiste en la investigación sobre nuevos materiales,
y técnicas, que patentó, como el ladrillo
acustholic, que resolvía los tradicionales problemas
de eco que pueden producir algunas bóvedas, y
en la formulación de principios teóricos
basados en pruebas de resistencia reales, que desembocan
en su "teoría cohesiva", que plasmará
en sus libros Cohesive Construction (1892) y The function
of masonry (1906).
Durante dos generaciones, Rafael y su hijo Rafael Guastavino
Expósito (Guastavino Company) revolucionarán
el panorama constructivo de grandes espacios levantando
más de 1000 bóvedas en todo el país,
incluyendo la cúpula de la iglesia neogótica
de San John Divine de Nueva York, de 4 metros de luz,
levantada, como no, sin címbra alguna. La empresa
cerrará en 1962, incapaz de sostener la competencia
del hormigón armado y la falta de mano de obra
cualificada.
Su tarjeta de presentación es un edificio inspirado
directamente en la Lonja de Valencia, pabellón
español en la Exposición Universal de
Chicago de 1893.
Guastavino tiene la suerte de que su estilo constructivo
coincide con la estética clásica de un
número de arquitectos, y también porque
su propuesta de techos incombustibles dan respuesta
a una preocupación generalizada en un país
que prácticamente se ha levantado con madera
y que recuerda incendios tan demoledores como el de
Chicago.
La Guastavino Company acabaría construyendo
bóvedas en 41 estados de Norteamerica, Canadá
y 9 países, incluyendo La India.
Entre 1885 y 1939 registraron más de 25 patentes
y además del diseño y dirección
de obra montaron una fábrica que les garantice
los materiales que necesitan para sus soluciones. La
Guastavino Company efectivamente dispuso en exclusiva,
de su propia fábrica para materiales cerámicos,
incluyendo cerámica vidriada, en Woburn, Massachusetts,
que funcionó hasta 1962.
Su primer gran proyecto es la Biblioteca Pública
de Boston (1889). Obras destacadas: bóvedas de
las catedrales de Saint Thomas y Saint Bartholomew en
Nova York, la Escuela del Ejército en Washington,
universidades de Colúmbia y Virgínia,
el Western Unions Building, los puentes de Williamsburg
y Queensborough, en Nova York, las bóvedas de
la Grand Central Station de Nueva York.
La obra maestra de los Guastavino es la cúpula
de Saint John the Divine, con más de 40 metros
de diámetro.
Sobre un cuadrado de 30 metros de lado, la levantaron
en 3 meses y medio. Cada día se colocaban tres
hiladas y los obreros se apoyaban sobre lo realizado
el día anterior para continuar trabajando. El
espesor varia desde los 30,5 cm. en la base hasta sólo
11,5 cm. en la clave. Proyectada como una solución
provisional, para ser demolida, aun sigue en pié.
En 1991 Santiago Calatrava ganó un concurso internacional
para terminar las obras y su proyecto incluye mantener
la bóveda de los Guastavino.
Ver
Santiago Huerta: mechanics of timbrel vault
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