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( Miquel Ramis)
"'M'agrada sentir cantar
la bona emblanquinadora
M'agrada sentir cantar
la bona emblanquinadora
sa granereta fa córrer
lo negre blanc fa tornar
lo negre blanc fa tornar
M'agrada sentir cantar"
( Tonada d'emblanquinar. Sa Pobla)
La cal ya era utilizada hace 6500 años a.C.
como material de construcción para morteros y
revestimientos. En Çatal Hüyük ( Turquía),
la primera ciudad conocida, se han encontrado paredes
revocadas con frescos y levantadas con morteros de cal.
También se ha utilizado en el palacio de Knosos
en Creta, el antiguo Egipto, imperio Asirio, Grecia
clásica, Roma, Mayas, Incas y Aztecas, China
o India.
La cal aérea es capaz de conservarse en perfectas
condiciones durante siglos, ya que posee poros que dejan
transpirar las paredes (permiten el paso del vapor de
agua) y al mismo tiempo la impermeabilizan ( impiden
el paso de una gota de água). De manera análoga
a la piel humana, regulan la temperatura del interior
de una casa gracias al efecto de "respiración",
cediendo y tomando humedad del aire de acuerdo con las
condiciones cambiantes del aire y las estaciones.
Al apagarla en "balsa" o "pudridero"
se dejaba allí durante años, eliminando
así el riesgo de encontrar caliches y madurándose,
ahorrandose así el trabajo de cernirla. Los caliches
son partículas de cal viva que han quedado envueltas
en una capa de cal, impermeabilizándose. Una
vez colocadas en el mortero o en el estuco, la humedad
del soporte penetra hasta el núcleo, con lo que
este inicia la reacción, aumentando de tamaño
y, literalmente "explotando" hacia el exterior.
Del mismo modo, una partícula de piedra integrada
en el barro, al cocerse en el horno, se convierte en
cal. Una vez colocada la teja o el ladrillo y humedecido,
esta cal se activa, provocando esportelladuras en el
material.
Los estucadores llaman "cohetes" a los granos
de sílice o caliches que han quedado en la cal,
debido a la característica estela o rasgado que
dejan en el estucado al pasar la llana.
Actualmente se almacena en barriles, por un mínimo
de 6 meses, aunque cuanto más años está
en reposo, más cremosa será, puesto que
las particulas con cada vez más pequeñas.
La cal añeja es la más adecuada para trabajos
de restauración, y especialmente para los estucos
y frescos.
Por otra parte, un porcentaje de cal añeja mejora
la calidad de una cal más reciente. Del mismo
modo, un bien vino hará una mejor sangría,
algo que no parecen recordar las amas de casa...
La cal es una matería cáustica, por lo
que cualquier elemento orgánico acabará
desapareciendo devorado por la cal, algo que tenían
en cuenta los gansters de los años 20.
En la antigüedad, cuando se comenzaba la construcción
de algún monumento (catedrales, palacios, etc),
se preparaban las balsas de cal, ya que era el último
elemento que se usaba en grandes cantidades y como la
construcción era muy lenta, en algunos casos
duraba más de un siglo, la cal iba madurando
para cuando fuera necesaria. Los antiguos caleros en
andalucía preferian la cal
añeja de 30 años en reposo ("
chica") mientras que a la cal de entre veinte y
treinta años la llamaban"chico". Los
romanos la dejaban reposar 3 años, y prefería
la obtenida a partir de mármol.(1)
Al microscopio, una particula de cal viva es
oscura y amorfa. Al apagarse, se transforma en
un cristal exagonal.
Al añejarse, los grandes cristales exagonales
se han fragmentado en finos cristales laminares.
Por tanto con mucha superfície específica
para atraer agua interlaminar.
Los cristales se pegan unos a otros, como una
baraja de naipes desparramada y llegan a ser tan
finos que transparentan, como se puede comprobar
con el microscopio.
El resultado es una mayor plasticidad al aplicarla.
Y también una carbonatación más
rápida, puesto que el CO2 tiene un mejor
acceso al interior de cada partícula.
( David Sanz. ETSAM Madrid) |
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Una vez que la cal se aplica, empieza a a carbonatarse,
desde la superficie hacia dentro, conservando un núcleo
húmedo que es el que le confiere sus propiedades
y elasticidad, gracias a la cual tiene un comportamiento
mecánico mejor que un cemento portland, tanto
para revocos exteriores como interiores, así
como para morteros y otros usos. Por tanto en un mortero
para mampostería, resulta apropiado utilizar
una cal nueva, mientras que para un estuco o un fresco
es más recomendable una cal añeja. De
esta manera los diferentes estados de la cal resultan
acordes con sus aplicaciones, en una perfecta relacion
de usos-resultados.
En un mortero grueso, la carbonatación completa
puede durar decenas o incluso cientos de años.
mientras que en un estuco puede durar meses o años.
En ambos casos el resultado es el mismo: el retorno
a su estado original en la cantera, que es el de roca
caliza.
La cal apagada no tiene propiedades adherentes , fijándose
mecánicamente a los huecos y rugosidades de la
piedra, por lo hay que retirar el polvo del soporte
y áridos bañandolos con agua previamente.
Por este motivo ya Vitrubio recomienda lavar las arenas
hasta que el agua salga limpia y la arena "rechine
al frotarla entre los dedos". Para superficies
muy lisas o en obras con requerimientos estrictos de
dureza de morteros, conviene utilizar cal hidráulica,
puzolana, o un pequeño porcentaje de cemento
blanco.
Cal en polvo:
La cal también se puede apagar con la cantidad
justa de vapor de agua. Es adecuada para mezcla con
morteros y no adecuada para trabajos que requieran major
plasticidad en la aplicación o una carbonatación
más rápida.
La normativa correspondiente a las cales en España
es la UNE 41.066 y 41.068.
Hay que recordar que la cal se utiliza también
para corrección de suelos arcillosos. ( 4-10%
en volúmen) multiplicando su resistencia a la
compresión de 4 a 5 veces y reduciendo la absorción
de agua.
Prueba realizada colocando 3 macetas grandes
boca abajo expuestas a pleno sol. La primera está
pintada con pintura laca blanca, la segunda con
cal, la tercera natural.
La temperatura exterior era de 94ºF. Tres
horas más tarde, en el interior de las
macetas, la temperatura era la siguiente:
| Pintura
plástica blanca |
Cal |
maceta terracota
natural |
1 |
2 |
3 |
104ºF |
98ºF |
104ºF |
+10º |
+4º |
+10º |
En grados centígrados, de los 34,4ºC
iniciales, se pasó a 40 grados, mientras
que la maceta encalada se mantuvo a 36,6ºC,
por lo que el recubrimiento con cal impidió
un ascenso de 3,4º la temperatura, es decir
casi un 10% menos.
| Pintura
plástica blanca |
Cal |
maceta terracota
natural |
1 |
2 |
3 |
40ºC |
36,6ºC |
40ºC |
+5,6º |
+2,2º |
+5,6º |
+16,3% |
+6,4% |
+16,3% |
( Img: www.ferncometal.com/library.htm)
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El secreto esta en la transpirabilidad de la cal unida
a la alta reflectividad de los cristales de calcita
creados por la carbonatación que se produce al
absorber el CO2. Esta explicación técnica
coincide con nuestra impresión subjetiva al comparar
el l blanco de la cal con cualquier otro blanco: la
cal es siempre la más blanca, puesto que refleja
más eficazmente los rayos de luz.
Notas:
1) El Arte de construír en Bizancio. Auguste
Choisy.1883. Reedición española Instituto
Juan de Herrera / CEHOPU. Madrid1997. pp10.
Ver cal II
Ver diccionario de la cal
Ver agua de cal
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