Pedro explica las proporciones
básicas que dete tener una nariz en medio
de la clase mientras Rudi, el perrito de Armando,
parece estár más interesado en el
exterior. |
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| En la pizarra se aclara un problema
con las aletas de la nariz. |
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Miguel definiendo el triángulo básico. |
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| Toni, como prácticamente la totalidad de
la clase, preguntandose porque la nariz no tiene
forma de nariz. Como todos, la hizo excesivamente
larga. |
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Otro error casi unánime ha sido hacer
las fosas nasales con forma redondeada. En realidad,
las fosas son ovaladas. |
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Alguno diseñó las fosas para
que nunca tuviera problemas respiratorios...
En cambio, recordó el detalle del canal
que parte muchas veces la punta de la nariz por
la mitad. |
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| Esta nariz apunta maneras: punta partida, y los
extremos de las aletas y centro sobresaliendo hacia
abajo. |
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Otra nariz que promete. Punta de la nariz partida
y diseño general aceptable.
Las fosas nasales siguen siendo redondas en lugar
de ovaladas .
Falta crear las dos entradas para que sobresalgan
las puntas de las aletas y centro y recortar el
exceso de arcilla en los lados.. |
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| Algunos como Josep consiguen sacar una buena nariz
finalmente. En este caso únicamente fallaba
su excesiva longitud: con un simple corte de cuchillo
la nariz ya adquiere unas proporciones correctas. |
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| Finalmente se recoge todo el barro para reciclarlo
en el próximo modelado. Los alumnos espontáneamente
crean su primera obra conjunta. |
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| En un momento queda formada la pieza: una quimera,
un ser indescriptible pero con fuerte personalidad,
acompañado por un ayudante. |
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Podemos ver que está a la ultima moda
(lleva un pearcing), es politicamente incorrecto
(fuma puros en un recinto cerrado) y tiene unas
características muy personales ( un pésimo
cutis, dos narices superpuestas, y una cresta
central).
No se puede hacer nada mejor en 1 minuto escaso...
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