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Libro VII. Cap II: De la maceración de la cal para
los enlucidos
"Terminado el tema de los pavimentos, pasemos
ahora a explicar lo referente a los enlucidos. Se logrará
un buen enlucido si se maceran las mejores piedras de
cal mucho tiempo antes de que se utilicen, con el fin
de que, si hubiera algunas piedras que no están
suficientemente cocidas en el horno, queden bien cocidas
tras permanecer largo tiempo en maceración, sin
interrupción.
Cuando la cal no está perfectamente macerada
y es reciente, como tiene pequeñas piedrecitas
sin cocer, al echarla produce ampollas, se va deshaciendo
y acaba destruyendo la superficie del estuco, si se
macera una vez comenzada la obra.
Cuando la maceración se ha realizado con método
y todo se ha preparado cuidadosamente, tómese
una azada y, como si se tratara de cortar madera, azólese
la cal macerada en el mismo hoyo. Si la azada chocara
con algunas piedrecillas, indica que la cal no está
suficientemente macerada; si sacamos la azada completamente
seca y limpia, es señal de que es cal muerta
y seca; pero si está pringosa y bien macerada
se adherirá a la azada como si fuera engrudo,
lo que demostrará clarísimamente que la
cal está en perfectas condiciones.
Entonces, colocados los andamios, se pondrá
a punto la estructura de las bóvedas en las habitaciones,
a no ser que su estructura seca de artesonados"
Explicadas ya las diversas clases de arena, debemos
ahora ocuparnos, con el mismo cuidado, sobre la cal
que se obtiene por calcinacion de piedra blanca o silice;
la cal que resulte de piedra dura y compacta sera muy
util en la construccion y la que resulte de piedra mas
porosa sera mejor para los enlucidos.
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