Artifex logo
Banco de Imágenes Demos Dibujo Técnicas Illes Balears Historia del Arte Castellano Català English
Alfonso Ramirez: Identidad y conciencia social
Artifex - © 2003-6
Ir a la sección


(Miguel Ramis)

Alfonso Ramírez Ponce.

Arquitecto mexicano, profesor de Teoría de la Arquitectura y Taller de Proyectos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

 

"Construyo, luego soy."
"I build, therefore I am."
Víctor Libo.

Si tuvieramos que definir técnicamente lo que es Alfonso, podríamos decir que sí, que es arquitecto, y añadir que tambien es constructor, proyectista, profesor o conferenciante, como resultado de su evolución personal. Pero tras conocerle, pronto se comprende que la definición sería tan pobre como inexacta y que hay que remitirse a otras preguntas, como por ejemplo quien es Alfonso y porque ha acabado siendo todas esas cosas:

 

Tras terminar sus estudios de arquitectura, Alfonso va tomando consciencia de su identidad mexicana, y del mismo modo que antes había hecho el padre de la Arquitectura Bioclimática Hassan Fathy, empieza a replantearse los postulados que le han sido inculcados y la necesidad de conciliarlos con la exploración de las posibilidades de la arquitectura vernacular en la construcción contemporánea.

México es un país rico en culturas, colores y texturas. La abrumadora ensalada de culturas indígenas ( aztecas, toltecas, mayas, mexicas, mixtecas...) está aliñada por corrientes españolas de distintos épocas ( la de los conquistadores, y el de la élite cultural de la república española) e influencias francesas y estadounidenses(1) proporcionando un resultado sorprendente que se traduce en colores, texturas y un sentido de la composición estética de acusada identidad.

Alfonso propone la creación de una arquitectura ameríndia, que recoja estos elementos de identidad por un lado, pero que a la vez reivindique el papel del obrero y del artesano como la mitad de un binómio arquitecto-constructor. En su propuesta, cada uno entiende cual es su papel en la obra -planificador uno, ejecutor otro- reuniendo entre dos personas lo que en el período gótico reunió en una: el Maestro de obra, que empieza como peón de cantero y termina como tracista, escultor, aparejador y arquitecto.

Consecuentemente, ha desarrollado una metodología de trabajo en la que enseña su proyecto a su alter-ego, el Bovedero, constructor de sus bóvedas en las que a veces se funden muros y cubiertas sin solución de contínuidad, para recibir el feedback de una sabiduría constructiva tan antígua como el hombre, que emana de la comprensión plena del hecho constructivo desde las manos del bovedero, a menudo un artesano iletrado.

En una significativa anécdota, Alfonso pregunta a Ignacio, bóvedero, el porque de repente cambió el sentido de las hiladas en un punto determinado de una compleja bóveda. La respuesta "...pues, arquitecto, es que sentí que debía cambiar las hiladas..."

Es en este punto donde el arquitecto consigue extraer el máximo potencial de la sabiduría instintiva del bovedero en beneficio del resultado final de la obra. "Mi maestro", como define Alfonso a "su" bovedero (Ignacio Dorantes ó Manuel Perrusquía) , mantiene siempre la capacidad de sorprenderle con resultados de gran nivel.

(Img: Ignacio Dorantes, tejiendo una bóveda, fotografiado por Alfonso Ramirez.)

La"superioridad cultural o intelectual" del arquitecto suele ser una rémora a la hora de apreciar innato entendimiento del hecho constructivo que tiene el bovedero. Por esto, posturas como las de Alfonso nunca dejan de sorprender en un mundo que sigue las tendencias de las estrellas rutilantes del "star system" arquitectónico y en el que la incomunicación Arquitecto-artesano es moneda habitual.

En las propias palabras de Alfonso:

...La experiencia de construir, de "sentir" los materiales y sus propiedades siempre me ha parecido -ahora con mayor razón- que debía ser una repetida experiencia imprescindible dentro de la formación académica de los futuros arquitectos. La realidad como sabemos, es otra muy distinta.

... en las escuelas de música, por ejemplo, a los estudiantes se les da la teoría musical pero además la práctica. Los alumnos durante su formación tocan diversos instrumentos y por tanto producen música. Imagínense ustedes una escuela donde a los futuros músicos se les mostraran diagramas, fotos, transparencias, películas y videos de los instrumentos, pero no se les permitiera nunca tocar uno solo de ellos. Sería absurdo ¿no les parece?

Pues esto es exactamente lo que pasa en la enorme mayoría de las escuelas de arquitectura. Los alumnos hacen croquis, planos, maquetas; ven fotos, transparencias, películas, videos, pero nunca tienen contacto con los materiales y por tanto no aprenden a construir. No hay talleres o laboratorios donde se analicen las materias primas, donde se experimenten sistemas constructivos, donde se hagan pruebas de viento, soleamientos o temblores sobre estructuras arquitectónicas. El ladrillo es un prisma rectangular dibujado sobre el pizarrón.

La idea original sobre la función constructiva inicial de los arquitectos, como todos sabemos, cada vez se apega menos a la realidad. Hemos abandonado -con las notables excepciones de siempre- el campo de la construcción de las obras para refugiarnos en su invención o proyección. Hemos pensado que el fin de nuestra profesión no es tanto la realización material de la obra, sino, su concepción.

En vez de sentirnos responsables de la existencia ideal y la existencia material de la "Arquitectura"; hemos optado tan sólo por la primera. Esta es sin duda una de las principales razones de la crisis actual de nuestra profesión.

 

Alfonso, dentro de una corriente de arquitectos conscientes del potencial de la construcción vernacular, busca adaptar el diseño de las casas a las necesidades de sus habitantes. Los centros médicos que construye para una ONG no son blancos ni tristes. El ladrillo y el color son los protagonistas. Al igual que Eladio Diesde en Uruguay, Alfonso Ramirez ha encontrado una forma nueva/vieja de construír a partir de los graves condicionantes económicos. Estos arquitectos no consiguen sus contratos por ser revolucionarios, sino porque son más competitivos.

Por analogía, resulta inevitable recordar que las mejores obras de pintores del siglo XX en París y Roma nacen de la paupérrima situación económica de pintores y artistas que serán luego mundialmente famosos. ¿Tendríamos Picassos, Mirós, Dalís o Benlliures si hubieran disfrutado de una holgada economía? (4) Las limitaciones presupuestarias combinadas con un ambiente creativo y competitivo hacen que estemos presenciando el nacimiento de toda una corriente de arquitectura ameríndia que tarde o temprano alcanzará los parabienes institucionales. "La ArquitecTura para los pobres" como la bautizó Hassan Fathy , será la arquitectura definitoria del siglo XXI. Por primera vez, un estilo arquitectonico no nace en París, Florencia a Roma, sino en México, Colombia, Egipto o Irak, en un largo, esperado reencuentro con el hombre y su entorno.

La arquitectura tiene que volver a ser lo que siempre fué, construcción, hecha por maestros constructores como respuesta a las necesidades e inquietudes de sus habitantes. En el país Dogón, en Malí, el Herrero compartia con el Jefe de la tribu y el hechicero la posición más alta en la escala social, puesto que era el único capaz de fabricar hierro...a partir de fuego y tierra. El arquitecto debe dejar de fabricar casas y volver a construír hogares.(5)


Notas:

 

1.- Al respecto, es dificil no recordar la pregunta del escritor mexicano Juan Rulfo en un debate televisivo hablando de los norteamericanos-¿que es este país que tan siquiera tiene nombre : ¿los Estados Unidos de América?; ¿Norteamérica? . En justicia, el primer término debería englobar a todos los estados unidos del continente y el segundo a Canadienses y Mexicanos. Una contradicción más del vecino del norte...

2.-Brunelleschi cortaba nabos para mostrar a los canteros del Duomo de Milan los cortes que debían hacer a las piedras , y Gaudí hacía lo propio con las maquetas que mostraba a sus colaboradores . ¿ Porque los arquitectos enseñan sus maquetas en exposiciones después de la obra, y no a los albañiles antes?

3.- En este sentido recordemos la respuesta de Frank Lloyd Wright a la queja del propietario de su celeberrima "casa de la cascada": -si tiene goteras, pongan una palangana en el suelo-. La casa, actualmente cuesta millones de dólares en mantenimiento, debido a su estado estructural ruinoso. En cambio, sigue siendo un referente para todos los proyectistas del mundo, y el prestigio de su arquitecto no ha disminuído ni un ápice por ello.

4.- Resulta curioso que nadie haya establecido una analogía entre el hambre canina y la absenta que forman parte de la leyenda de los pintores en el París de los años 20 y el nacimiento de nuevas corrientes pictóricas...

5.- La palabra "hogar" significa literalmente fuego de chimenea. En los libros de cuentas de siglos anteriores, los recaudadores censaban a la población, "por fuegos" es decir, por hogares, por familias. Ahora nos hemos convertido en "números", cuando no en "votos".

Ver Alfonso Ramirez II

Ver Hassan Fathy
Ver Bóvedas mejicanas: curvas de suspiro y barro
Ver Simón Velez
Ver Eladio Diesde

 

 

 





Home Index Mapaweb ¿Quieres colaborar? Arriba
Consellería d'Innovació i Energía The European Comunity Fundació Illes Balears per a la Innovació Tecnológica Blau Rustic Ajuntament d'Alaró
Propiedad intelectual & Copyright © 2002.2003, Blau Rustic s.l.l.