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(Traducción del inglés por Miquel
Ramis)
Iluminar un espacio es algo más que colocar
lámparas en las habitaciones. La inteligente
utilización de este poderoso recurso puede generar
sensaciones de todo tipo, desde agradables, acogedoras,
a depresivas, tristes o , simplemente, aburridas.
Veamos primeramente cuales son los 3 tipos básicos
de iluminación:
Iluminación Directa
Adecuada para zonas de actividades que precisan
gran número de lumens ) zona de lectura,
cocina, estudio. Se utilizan habitualmente lámparas
colgadas del techo, lamparas de mesa o lámparas
ocultas que proporcionan luz desde un punto que
no deslumbra ( p.ej, desde la parte baja de los
armarios de cocina. |
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Iluminación Acentuada
Sirve para atraer la atención a algunos
objetos o elementos arquitectónicos, zonas
de una estancia...
Por ejemplo, lámparas que iluminan directamente
un cuadro, o en el arranque de un arco o bóveda. |
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Iluminación Indirecta
Los focos de luz emiten sobre las paredes o techos
y estos reflejan la luz, proporcionando la luz
básica ambiental.
La luz que parte de la pared hacia arriba permite
iluminar los techos, lo que proporciona la ilusión
de que son más altos. En el caso de bóvedas,
naturalmente atraen la atención ,proporcionando
zonas de claroscuro que muestran la belleza de
las curvas. |
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| La combinación de luz indirecta reforzada
puntualmente con focos de iluminación acentuada
es la que proporciona un ambiente más agradable
y que a la vez, permite más juego a fín
de sacar el máximo partido a las posibilidades
de los recintos. |
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Luz natural y huecos
Determinan en gran manera el éxito o fracaso
de una habitación. La disposición
de ventanas en dos de las paredes es fundamental
para crear un ambiente agradable. Si la habitación
tiene ventana en una sola de sus paredes, la gente
procurará evitarla si puede hacerlo, pues
se sentirá sutilmente incómoda en
ella.
En la foto de la izquierda, la luz proviene de
dos lados, en la de la derecha, unicamente de
uno.
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La luz proviniente de dos lados crea una aura
alrededor de las personas y de los objetos, lo
que nos permite verlos más nítidamente.
Más importante, nos permite ver detalladamente
las expresiones que recorren en un segundo las
caras de las personas, el movimiento de sus manos...y
por tanto, entender más claramente el significado
que subyace tras ellas.La luz proviniente de dos
lados permite a la gente entenderse mejor.
Si la luz entra desde un solo punto, la entrada
lumínica es muy aguda, de tal manera que
la parte más alejada de la ventana es incómodamente
oscura en comparación con la más
cercana. Pensemos en como incomoda hablar con
alguien que está sentado de espaldas a
la ventana, la luz entra por atrás y al
no tener un segundo foco lateral, el aura a su
alrededor desdibuja sus facciones, dificultando
la observación del rostro.
( img: enumerable.com/dev/ apl/apl211/apl211.htm) |
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En esta habitación vemos como la luz
entra no solamente de la ventana derecha y por
la puerta del fondo, sino tambien desde la habitación
de la izquierda y desde la ventana del primer
piso, bajando por el hueco de la escalera.
El resultado es un ambiente muy agradable y acogedor,
con 2 entradas de luz directa y dos de luz indirecta. |
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Construcción bioclimática:
Vitrubio y Paladio nos enseñan que la
luz del norte es la más adecuada para un
estudio, puesto que no sufre apenas variación
durante el transcurso del día. Por este
motivo es acertado situar la cocina en el lado
este, a fin de poder desayunar con luz natural,
y los dormitorios al oeste, para recibir la luz
de atardecer.
En climas cálidos, hay que recordar la
ecuación LUZ= CALOR. Por este motivo las
ventanas de los pueblos mediterráneos suelen
ser pequeñas y provistas de póstigos,
abriendose de noche y cerrando durante el día.Las
persianas permiten el paso de luz que incide en
el suelo y rebota hacia el techo, obteniendose
una luz ténue y difúsa, pero suficiente
una vez hemos acostumbrado a los ojos a la suave
penumbra.
La ventana es la parte de una edificación
por la cual penetra la mayor parte del calor.
En muchos casos, mientras no se solucione el problema
de las ventanas, no importa cuan bien resuelto
estén otros elementos de la edificación,
no habrá cambios relevantes en lo que concierne
a la temperatura interior.
– Amplias ventanas, ocupando entre un
40 y 80% de la superficie de las paredes norte
y sur, en las cuales se inscriban, permitiendo
a la vivienda respirar: un cristal practicable;
. Las altas iluminancias registradas en la vivienda
bioclimática pueden traer problemas de
brillo (luz reflejada) en algunos espacios, por
lo que es recomendable usar colores mates, diferentes
al blanco, que permitan reducir el brillo que
pudiera generarse en las habitaciones.
La reflexión alta de las superficies
también contribuye a la generación
de calor en la vivienda, ya que la luz al ser
absorbida por otras superficies, se transforma
en calor y luego es emitida a las habitaciones,
por lo que se deben disminuir los niveles de iluminación
natural dentro de la vivienda, esto se lograría
con el uso de colores menos reflectivos que el
blanco.
( Img: www2.scielo.org.ve/)
Ver Hassan Fathy
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En la construcción moderna, es habitual
utilizar fluorescentes en la cocina, halógenas
o diacróicas en el baño, incandescentes
en las mesitas de noche y lámparas de techo
en el comedor. Actualmente existen flourescentes
que proporcionan una luz bástante parecida
a la de las incandescentes, que es la luz más
agradable. A su vez, las bombillas incandescentes
ofrecen otras posibilidades, como bombillas de
cristal tintado ( tonos melocotón, azulados...)
que proporcionan ambientes distintos. Podemos
tener una pared blanca de día, y una color
pastél por la noche.
La iluminación fluorescente, por ejemplo,
tiene una gama cromática reducida y resalta
los azules, grises y verdes, mientras que la iluminación
de tipo incandescente destaca y confiere calidez
a toda la gama cromática.
Comedor: iluminación ambiental (lámpara,
focos, etc) situada en el techo y dirigida hacia
la mesa.
Cuarto de estar: una iluminación central
o una lámpara halógena de 500 watios,
además de luces puntuales de entre 60 y
100 watios que se situarán junto al sofá,
sobre el escritorio (a la izquierda de la mano
con que se escriba y a 60 cm. de altura), detrás
o junto al televisor, y, finalmente, en el rincón
de lectura, a 1 metro de altura aproximadamente.
Cocina: una iluminación de ambiente situada
en el techo que se complementará con fluorescentes
o focos halógenos dirigidos a las superficies
de trabajo.
Dormitorio: lámparas de mesita de noche,
a menos de 1 metro de altura y a 1 metro de distancia
del centro de cada almohada. Además, una
iluminación ambiental, bien sea a base
de una lámpara suspendida del techo o de
una halógena. Evita los halógenos
en las habitaciones de los niños.
Cuarto de baño: Iluminación central
más un refuerzo encima o a los lados del
espejo que se encuentra sobre el lavabo.
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Iluminación de
una mesa
Lo más importante en la iluminación
de una mesa es evitar la proyección de
sombras. Y para conseguirlo:
con luz natural: dispon siempre la mesa en perpendicular
a la luz que entra por la ventana.
con luz artificial: el nivel de iluminación
en la superficie de la mesa debe rondar los 270
lux, cifra que equivale a una bombilla incandescente
de 75 watios por metro cuadrado.
para que la luz se reparta de forma uniforme
conviene que la fuente de luz, la lámpara,
se halle a 1,70 m. de altura respecto del suelo.
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Para la iluminación de un comedor debes
calcular un mínimo de 20 watts por metro
cuadrado, es decir, que una habitación
de cinco por cinco metros, lo que supondría
una superficie de 25 m2, exigiría una iluminación
de unos 500 watts (5 bombillas de 100 watts).
Si los puntos de luz enfocan directamente la
mesa, calcula, para una distancia entre lámpara
y mesa de unos 60 cm., una media de 60 watts por
metro cuadrado de mesa. |
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Si la iluminación del cuarto de baño
es central, puedes elegir un fluorescente, preferentemente
de tono cálido, oculto por una pantalla,
o decidirte por dos o tres bombillas, a condición
de que sean de opalina, de casquete reflectante
y de una potencia limitada.
Los globos o los focos tienen un efecto deslumbrante
que puede ser molesto. La iluminación lateral,
es decir, a ambos lados del espejo, suele estar
simétricamente dispuesta y garantiza la
ausencia de sombras. Es ideal para un maquillaje
perfecto.
La eficiencia de una luz fluorescente es del
20%, es decir, que convierte en luz solo el 20%
de la energia recibida.
Las bombillas convencionales de incandescencia
tienen un ridículo 5% de eficiencia. Por
este motivo se van a retirar de circulación:
es la típica tecnología de-atar-los-perros-con-longaniza
que ya no nos podemos permitir. |
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Feng Shui
Las luces y las lámparas se utilizan como
herramientas de feng-shui para corregir, en el
interior o en el exterior de la casa o local,
los desequilibrios de las formas y para armonizar
o activar el flujo y movimiento del chi.
La iluminación general de un lugar puede
afectar al tono vital, a las emociones y a las
actitudes de los residentes.
A la hora de abordar la iluminación de
los espacios, el feng-shui, una vez más,
busca el equilibrio, por lo que trata de evitar
tanto la carencia de luz como el exceso. La entrada
excesiva de luz solar directa en un espacio, o
su resplandor, puede resultar muy perjudicial.
Una habitación expuesta continuamente a
un exceso solar, no estará equilibrada
y resultará dañada en su contenido.
El exceso de sol quema las plantas, decolora la
pintura, agrieta los muebles, derrite el plástico,
acartona las telas, estropea los materiales, aumenta
la temperatura de los objetos y reseca el aire.
Los efectos de este exceso perjudican a los residentes
no sólo dañando sus posesiones,
sino también su salud y equilibrio personal.
La exposición excesiva a los rayos solares
y su resplandor pueden causar diversos trastornos
en el organismo humano, sobre todo en la piel
y en la vista, sin olvidar la incidencia en las
vías respiratorias y en el sistema emocional
que tiene el aire reseco y caliente de una habitación.
El feng-shui recomienda corregir la desarmonía
y el perjuicio que pueden causar los excesos de
luz y rayos solares, que llegan a un espacio a
través de las ventanas o por su reflejo
en espejos, piscinas o masas de agua, modulándola
hasta crear entornos armoniosos. Para corregir
el desequilibrio, de luz o de sol excesivos, y
regular su entrada en una habitación, se
emplean persianas, toldos, cortinas, biombos o
estores, que limitarán la entrada de luz
o filtrarán los rayos solares en los momentos
y lugares en los que se produzca un exceso negativo,
para lograr un entorno equilibrado y benéfico.
El sol que llega por la tarde a una habitación
procedente del oeste es calificado por el feng-shui
de maligno, pues como se mencionó al tratar
el tema de las ventanas, considera que éste
puede ser demasiado intenso y opresivo y provocar
diversos trastornos en la salud y el comportamiento
de los residentes. Por lo que recomienda armonizar
este sol dañino con una bola facetada o
suavizarlo de modo que no repercuta negativamente
en los residentes.
La carencia de luz y sol, también puede
resultar perjudicial, y dañar la salud
físico-emocional de los residentes. Este
desequilibrio por carencia puede provocar estados
depresivos y debilidad. Cuando la luz natural
no está disponible o no es suficiente en
un espacio, se complementa con otros tipos de
iluminación, que van desde los diversos
elementos lumínicos eléctricos a
las velas o lámparas de alcohol o aceite.
Por otra parte, el feng-shui recomienda, si fuera
posible por la distribución de la casa,
mantener una luz encendida permanentemente en
la pared norte, para equilibrar y mejorar este
sector desfavorable y frío.
Dada la capacidad que tiene la iluminación
para generar actitudes, estados de ánimo
y tono vital se convierte en una herramienta esencial
para crear la atmósfera, el clima o el
ambiente que se requiere en cada habitación.
La iluminación de una habitación
debe responder al tipo de actividad y al uso que
se desea dar a ese espacio concreto. En las habitaciones
activas, el feng-shui recomienda que las luces
sean brillantes, frente a las habitaciones pasivas
donde se precise relajación se prefieren
las suaves.
Una luz tenue en los pasillos puede causar sentimientos
depresivos, pero en un dormitorio puede permitir
la relajación necesaria. Las luces bajas
pueden crear ambientes románticos y relajantes.
En los comedores se puede modular la luz para
obtener una iluminación activa para el
desayuno o cálida y recogida para la comida
e Intima para la cena. Se pueden utilizar reguladores
para graduar la intensidad de luz y poder crear
la atmósfera adecuada, que facilite las
actividades que se desean llevar a cabo en una
habitación, en un momento dado.
A este objeto pueden emplearse pantallas de
colores para tamizar la luz y obtener las vibraciones
de color que pueden potenciar los estados de ánimo.
Las luces empotradas hacen que el chi fluya hacia
arriba, que se eleve, por lo tanto serán
muy adecuadas para las habitaciones activas e
inadecuadas en las pasivas, como es el caso de
los dormitorios. Las luces empotradas hacen que
el chi suba, no es conveniente que estén
ubicadas sobre mesas de comedor o escritorios,
pues resulta perjudicial sentarse bajo ellas.
La iluminación con tubos fluorescentes
puede ser dañina para el chi y el sistema
nervioso de las personas, como se explicó
al hablar de las curas de feng-shui con luz. Su
utilización no es aconsejable en las habitaciones
activas que requieran mantenerlas encendidas sobre
la cabeza de los residentes, durante un tiempo
prolongado, como es el caso de un estudio, despacho,
comedor, cocina o cuarto de estar.
En general, las luces artificiales deben proyectarse
hacia arriba o hacia abajo y no hacia los laterales.
Las bombillas fundidas generan sha chi por lo
que el feng-shui enfatiza que deben ser repuestas
inmediatamente cuando se funden.
( Img:www.metirta.com/fengshui/iluminacion.php) |
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| INTENSIDAD DE LUZ
Hay unos niveles de iluminación recomendados
para cada habitación que guarda relación
con las actividades que desarrollamos. Estos parámetros
se denominan “nivel luminoso” y su
unidad de medida es el “lux”. Hacemos
un recorrido contigo por tu casa para que al distribuir
las lámparas intentes conseguir esos niveles.
• Cocina: Iluminación general 300
lux y en la zona de cortar y de preparado 500.
• Baño: Iluminación general
100 lux, para maquillarse o afeitarse: 500.
• Dormitorio: Iluminación general
50 lux, 200 lux sobre la cabecera y 500 si se
lee.
• Cuarto de los niños: Iluminación
general 150 lux, 300 donde hagan trabajos manuales.
• Sala de estar: Iluminación general
100 lux, para ver la tele 50 y para leer 500.
• Escaleras: Iluminación general
100 lux.
Ver construcción
tradicional Baleares
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INTRODUCCION: la iluminación hace la diferencia
El hogar constituye el refugio y abrigo del ser humano.
En él transcurren las vidas de los integrantes
de una familia, con sus alegrías y tristezas,
con sus éxitos y sus frustraciones; se lo puede
comparar con un gran escenario en el cual cada quién
vive su historia.
Y tal como en una obra de teatro, donde cada escena
recrea un clima acorde a la situación, de la
misma forma en el hogar será importante crear
un clima de confort especial para cada una de las múltiples
y muy variadas actividades que en él se llevan
a cabo diariamente.
Una de las herramientas fundamentales e ideales para
crear el clima apropiado para cada momento lo constituye
sin ninguna duda la luz. Una iluminación bien
planificada y ejecutada proporcionará siempre
una sensación de placer y bienestar en cada una
de las actividades cotidianas.
La iluminación hace la diferencia. Desde la
simple tarea de enhebrar una aguja sin dificultades
hasta el placer de una buena lectura sin forzar la vista
dependen de una correcta iluminación.
La luz proporciona belleza y drama a un recinto; puede
transformar una habitación pequeña en
un sitio espacioso y aireado como también convertir
un local de grandes dimensiones en un lugar íntimo
y acogedor. Puede crear una atmósfera estimulante
para una noche de entretenimiento o una suave sensación
de paz y relax luego de una jornada agitada.
La iluminación de una residencia debe ser planificada
para complementar el estilo de vida de sus moradores.
El luminotécnico deberá asesorarse sobre
qué actividades, fuera de las habituales de un
hogar, se realizan en esa casa. Y aún dentro
de las habituales, que recaudos especiales deberá
tomar (edad de sus ocupantes, algún tipo de discapacidad,
etc).
El especialista deberá tener presente en todo
momento que estará iluminando la residencia de
SU cliente y no la propia. Nunca deberá tratar
de imponer un gusto personal sino tratar de interpretar
el deseo de los moradores de la casa y tratar de hacerlos
técnicamente realizables.
Por último, el propietario de la vivienda deberá
pensar en que la iluminación de una residencia
es una inversión costosa y como tal, tratar de
que se realice correctamente la primera vez; siempre
es difícil mejorar un proyecto mal realizado,
especialmente porque la instalación eléctrica
será inamovible.
Existen tantas formas de planificar la iluminación
de una residencia como luminotécnicos hay; sin
embargo, una manera práctica de organizar la
tarea es en base a las siguientes tres premisas:
1- QUÉ ILUMINAR
2- CÓMO ILUMINAR
3- CON QUÉ ILUMINAR
1- QUÉ ILUMINAR
Al decidir o planificar "qué iluminar"
en el alumbrado residencial, a menudo suele resultar
práctico pensar en la iluminación como
una sucesión de "layers" o capas de
diferentes características que conforman ese
todo que constituye la ambientación lumínica
de una vivienda.
Esos layers podrán ser utilizados todos juntos
o superpuestos, individualmente o combinados, dependiendo
cada una de estas alternativas del clima que se desee
lograr en cada caso.
Estas "capas" de iluminación son básicamente
tres y cada una de ellas cumple una función específica,
a saber:
- La iluminación general
- La iluminación de trabajo
- La iluminación de destaque
Esta forma de subdividir la iluminación de una
vivienda no solamente resulta de ayuda al luminotécnico
para conformar su proyecto, sino también al propietario,
quién generalmente no tiene muy claro como quisiera
que sea la iluminación de su casa.
1.1- La iluminación general
La iluminación general de una habitación
se asemeja de alguna manera al trabajo de un pintor,
quien al comenzar su obra primero imprime a su tela
una base, un color y una textura sobre los cuales lentamente
comenzará a crear los diversos detalles que conformarán
su mensaje, aquello que quiere transmitir.
De la misma forma, el luminotécnico debe crear
una base, una primera capa de luz que servirá
luego para ir modelando el espacio con los siguientes
layers.
Esta primera base de luz deberá se lo más
uniforme posible y de no demasiado nivel de iluminación.
100 a 150 lux serán suficientes para permitir
un cómodo desplazamiento dentro de la habitación
y la circulación a las habitaciones contiguas.
Deberá ser difusa y envolvente y no producir
sombras duras sobre las paredes u otras ocasionadas
por los elementos propios de la decoración del
local.
Algunos sistemas o fuentes de luz idóneos para
este propósito son las luminarias equipadas con
lámparas opalinas o con difusores de vidrio esmerilado
para "ablandar" la emisión de la luz
con el propósito de evitar dichas sombras. Otra
posibilidad la constituye la iluminación indirecta
proveniente en general de gargantas, lámparas
de pie o apliques de pared. El cielorraso blanco actuará
como una gran pantalla reflectante y difusora proporcionando
esa primera capa de luz.
1.2- La iluminación de trabajo
Es el layer destinado a proveer la iluminación
específica y necesaria para realizar aquellas
tareas del hogar que requieran cierta precisión
(leer, escribir, coser, manualidades en general, juegos
de mesa, etc). En general, cada una de estas actividades
tiene asignado un valor de iluminancia en las tablas
de niveles recomendados por las normas. Es conveniente
respetar estas recomendaciones a los efectos de evitar
esfuerzos visuales inútiles derivados habitualmente
en dolores de cabeza y también físicos,
a partir de posturas corporales adoptadas inconscientemente
tratando de ver mejor.
Este layer del sistema de iluminación pude ser
utilizado independiente del resto o combinado con otro.
Es aconsejable utilizarlo junto con la iluminación
general para evitar de esta manera contrastes de luminancia
demasiado bruscos entre el plano de trabajo y el entorno
mediato.
1.3 - Iluminación de destaque
La iluminación de destaque o de acento es el
último de los layers del sistema y es el que
tiene la responsabilidad de crear el clima, el toque
artístico dentro del diseño lumínico.
Su misión es fundamentalmente la de crear un
centro de atracción dentro de una habitación.
Este centro de atracción deberá ser único;
deberá ser el primer elemento al cual se desea
que dirija la vista el visitante y alrededor del cual
se irá construyendo la decoración de la
habitación en un orden de prioridades establecido,
como si el invitado estuviera presenciando una proyección
de diapositivas seleccionadas por el anfitrión.
La acentuación de elementos deberá ser
selectiva y permitir una tranquila recorrida por todos
ellos a partir del centro de atracción. Muchos
elementos destacados con la misma intensidad y efectos
similares producirán una escena caótica
y carente de sentido estético y cuyo resultado
será el fracaso total.
Como norma general, será conveniente evitar
los elementos centrales, luminarias ubicadas en el mismo
centro de la habitación, normalmente colgantes,
que generan una abúlica simetría al cuarto.
Este tipo de iluminación es la antítesis
del efecto "centro de atención", ya
que se convierte en un protagonista sin ningún
atractivo que ilumina por igual los cuatro laterales
de la habitación produciendo una imagen chata
y sin contrastes.
Una excepción a la regla la constituye el caso
del comedor, donde la mesa central de por sí
se ubica como el centro de atracción.
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