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( Miquel Ramis)
Un maestro artesano es alguien que ha adquirido la
maestría en una actividad concreta. El término
transciende los límites artificiales entre artistas
y artesanos que nacieron en el renacimiento, e incluye
a canteros, carpinteros o zapateros, pero también
a cirujanos, masajistas o músicos. Por tanto,
abarca varias actividades que tienen en común
un alto nivel de coordinación y sincronización
mano-cerebro y que rinden resultados que pueden ser
considerados artísticos.
Se considera que son necesarias 10.000 horas para alcanzar
la maestría en una actividad. El Psicólogo
Daniel Levitin realizó un estudio que incluía
compositores, escritores, patinadores sobre hielo, jugadores
de baloncesto y el resultado era que también
estas actividades precisaban de las 10.000 horas para
alcanzar la excelencia.
Este tiempo es el necesario para que el conocimiento
adquirido se transforme y se integre de tal manera que
se convierte en conocimiento tácito.
Este conocimiento es que permite al músico de
Jazz a dejarse llevar durante una improvisación
y desconectar de monitorizar los movimientos de los
dedos y respiración: el grado de integración
es tan alto que simplemente piensa las notas y las manos
y los pulmones las convierten en sonido de manera fluída,
sin proceso cognitivo.
Pero 10.000 horas parece una cantidad muy grande de
tiempo. ¿Cuanto tiempo es en términos
que podamos comprender?
| Horas
/dia ( 5 días/semana) |
Horas
/ mes |
Horas
/ año ( 11 meses) |
Años |
|
60 |
660 |
16 |
|
100 |
1100 |
9 |
8 |
160 |
1760 |
6 |
Naturalmente estos números están calculados
en un contexto contemporáneo ( sábado
y domingo libres, 30 días de vacaciones). El
aprendiz medieval trabajaba 8 horas en invierno y 12
horas en verano ( dependiendo de las horas de luz diurna)
y también los sábados completos, por tanto,
en sus 7 años de práctica superaba ampliamente
estas 10.000 horas.
Si alguien tiene la determinación suficiente
como para dedicar 7 días a la semana durante
12 meses al año a razón de 8 horas/dia,
entonces podrá alcanzar la maestría en
"solo" 4 años.
Muchas veces nos admiramos de las proézas deportivas
de tenístas o atletas que con apenas 20 años
conquistan copas y records mundiales. Naturalmente estamos
obviando el hecho de que estos jóvenes se
están dedicando a ello desde niños.
Por tanto, a pesar de su juventud, han superado ampliamente
la cifra de las 10.000 horas, a costa de perder su infancia
durante el periodo de crecimiento. Por ello muy a menudo
sufren lesiones que obligan a algunos a retirarse "
en lo mejor de su vida deportiva"...
En realidad, estos "jóvenes" tienen
rodillas y tendones de personas de 45 años, pues,
el cuerpo humano, como un automóvil, a mas kilómetros
recorridos, más averías...No hay atajos.
El camino es el que es, y hay que recorrerlo de principio
a fin.
La vocación:
¿Como encajamos entonces esta montaña
que hay que escalar con el problema de que las personas,
y especialmente los niños, no consiguen concentrarse
en algo siquiera durante una hora?
Por ello, el primer requisito para formar a un artesano,
antes que sus aptitudes naturales, es su capacidad para
concentrarse durante largos períodos. Esto se
consigue si el alumno siente que quiere formar parte
de eso, siente admiración por las obras realizadas
y por tanto, admira a los grandes maestros del pasado
de este arte en particular. En pocas palabras, tiene
eso tán sutíl que llamamos vocación.
Por tanto, el proceso de selección del alumno
será decisivo para conseguir buenos artesanos,
atletas, músicos o cirujanos. Y este proceso
deberá centrarse en detectar los indicios que
permitan a los seleccionadores entrever los perfiles
más favorables.
Los perfiles:
El primero y obvio es el físico.
Puede parecer excluyente y antidemocrático, pero
una persona con manos cortas y regordetas tendría
que prácticamente duplicar esta cifra ya de por
sí colosal para poder llegar a ser un buen concertista.
No imposible, pero titánico. Por ello, las bailarinas
tienen que ser de hueso fino, los levantadores de peso
robustos y los saltadores de altura delgados y altos.
El segundo es el mental, mucho más
dificil de detectar a simple vista, pero que puede y
de hecho consigue sobrepasar los límites que
la genética fija. Concentración, determinación,
voluntad, sed de aprender... también la actitud,
disposición, capacidad de análisis y reflexión,
buen humor...
Fijemonos que todavía no hemos hablado de inteligencia.
Obviamente, una persona inteligente aprenderá
más rápido pero la experiencia docente
muestra que casi siempre los más inteligentes,
a pesar de tomar delantera al principio, con el tiempo
son alcanzados y frecuentemente sobrepasados por otros
mas lentos pero más determinados.
Por otro lado, la inteligencia no es una condición
inamovible. Una de sus definicioes es la de encontrar
soluciones a problemas nuevos. Cuanto mayor sea el bagaje
de conocimientos y habilidades adquiridas, mayor será
la capacidad de respuesta del alumno avanzado. Si esto
no es inteligencia, desde luego se parece mucho a ella.
El aprendizaje:
Una vez hecha la selección, el alumno entra
en el taller y se encuentra un mundo y un lenguaje que
apenas puede interpretar. El músico primero deberá
batallar con el pentagrama y realizar interminables
escalas hasta conseguir tocar su primera melodía.
| El cantero deberá aprender
a manejar las herramientas, conocer los distintos
tipos de piedra, aprender las rutinas de trabajo
y seguridad, el lenguaje profesional, adecuar
sus manos y músculos a las posturas adecuadas
antes de poder realizar su primera talla.
Por un lado hay que aprender las técnicas,
por otro a manejar las herramientas, naturalmente,
"domesticar" al pulso, aumentando progresivamente
la precisión de los movimientos de las
manos al tiempo que educando el ojo tanto a reconocer
las distancias y los volúmenes como a comparar
mentalmente lo aprendido en las clases teóricas
con sus propias realizaciones.
El camino es largo y duro, y muchos quedan en
el camino. Se trata de una selección natural,
para nada diferente de la que existe en la naturaleza.
Solo los mejores conseguiran recorrer el camino
hasta la maestría y como dice el proverbio
zen, aprenderán que "lo importante
no es llegar a la meta, sino las cosas que uno
se encuentra en el camino"...
( Img: //kominkiklasyczne.pl/images/old_man.jpg) |
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Aprendizaje
I
Método
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