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( Miquel Ramis )
| Las conopiales caladas son características
del gótico mallorquin. Sus elegantes y depuradas
volutas nos hablan de un tiempo en que arquitectura
era sinónimo de diseño constructivo,
de coherencia.Veamos porque. |
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| Las mismas ventanas en el 2008, tras la restauración
del edificio. |
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| Conopiales caladas en la calle Savella. |
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| Conopiales caladas en la azotea de la Lonja de
Palma, quizás las más visibles de
la ciudad. |
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Precisamente en la lonja está la lave
para entender el motivo del curioso diseño
de estas conopiales: en las tracerias de los ventanales.
En ambos casos, la tracería no solo es,
como siempre sucede en el gótico, lo que
parece, una hermosa filigrana de piedra de impatante
belleza. Su diseño está pensado
para permitir el paso de los rayos del sol bajo
de invierno en el interior del edificio, mientras
que funciona como visillo reduciendo las dimensiones
de la ventana en verano, gracias a que el sol
se encuentra en una posición más
alta en el horizonte. |
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En esta foto vemos como funciona la triple
barrera frente al sol: la primera , el alero,
la segunda el grosor del muro, que hace que el
dintel y las jambas creen zonas de sombra. Finalmente,
el calado de la tracería, que deja pasar
solo luz indirecta.
De repente, encontramos una fascinante conexión
entre las ventanas yemeníes y la tracería
gótica: ambas son efectivos diseños
bioclimáticos. Su función real es
constructiva, su gran plástica hace que,
también sean bellas.
Ver ventanas yemenies |
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Ver traza de una contracurva.
Ver :Traza del arco conopial
Ver : Construcción
del arco conopial multimedia
Ver ventanas conopiales caladas
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