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(Ajuntament de Calvià)
Galatzó.
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El "portal forá" es la entrada
de arco de medio punto que da acceso a la clastra
de las possessions. Sus grandes dovelas de marés
se apoyan en jambas macizas de piedra caliza,
ofreciendo la rareza de un despiece de 22 dovelas,
cuando habitualmente, siempre es impar.
En la parte inferior las jambas se enanchan,
sirviendo como "escopidors" mojones
de piedra que "escupen" la rueda de
los carruajes, impidiendo que el cubo metálico
del eje roce las jambas.
A ambos lados del portal, una aldaba de hierro
forjado servía para atar a las caballerías,
sobre el tradicional "predís"
el banco de piedra, que tambén servía
para subir al caballo. |
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La fachada está revestida del tradicional
"embetumat" un revoque de mortero de
cal que además de homogeneizar el color
de la pared es una capa de sacrificio ante los
agentes atmosféricos. Las pequeñas
esquirlas de piedra ayudan a sujetar el mortero
durante su lento fraguado. En este caso se optó
por realizar una composición geométrica
en bandas que son sútilmente resaltadas
por distintas aguadas de color.
Sobre la clave del arco, la fecha de la reforma:
1888. La sombra del portal la proporciona un ejemplar
venido de sudamerica: una árbol del tabaco
(Nicotiana glauca) o Gandul, cuyas hojas, a pesar
de su nombre, no contienen nicotína, sino
otro alcaloide, la anabasina. Las hojas frescas
se aplican en cataplasmas para dolores de cabeza,
dolores reumáticos, heridas y úlceras,lo
que explicaría su situación frente
a la casa. |
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| El reloj de sol en este caso está igualmente
marcado en el enfoscado con las esquirlas. La elección
del color blanco mejora la legibilidad de la sombra
del gnomón a los jornaleros de la finca. |
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El escudo nobiliario de lTamón Burgués.
Cuatro "putti", querubines, muy del
gusto barroco, flanquean el escudo de armas de
los Condes de Formiguera.
En la mitad izquierda las flores de lis........en
la derecha, las lunas menguantes simbolizan las
batallas navales contra piratas berberiscos ganadas
por la familia. Bajo la corona condal, un mascarón.
En la parte inferior, una ménsula apuntala
ópticamente el conjunto. De sus costados
brotan ornamentos vegetales que se transforman
tambien en sendos apoyos para los dos putti"asexuados
que flanquean el escudo.
De la parte inferior del escudo, dos festones
de frutas rellenan el espacio sobrante, tipico
recurso barroco del "horror vacuii"
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Bajo el escudo nobiliario de los Condes de
Formiguera, una placa contiene el siguiente título
en catalán:
La tipografía presenta las características
típicas de la época: anidamientos
( la "n" dentro de la "o"
de "don"; el uso de la "v"
en lugar de la "u" (" fvster"
en lugar de" fuster"), uso de la "Z"
en lugar de la "S" ( BURGUEZ=BURGUES)
y de la "Y" en lugar de la "I".
"DON RAMON BURGUEZ, ÇAFORTEZA Y
FUSTER, Cde De Sta Ma de FORMIGra, FEU ESTA OBRA.
1688"
es decir, "DON RAMON BURGUES, SAFORTEZA
Y FUSTER, C(onde) de Santa María de Formiguera
hizo esta obra, 1688." es decir, por el famoso
"Comte Mal" de la leyenda. |
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La esquina de sillares cuidadosamente tallados
denota que el bloque izquierdo es una edificación
posterior, posiblemente apoyandose en la antígua
torre de defensa. En la parte inferior un desconchado
deja ver los sillares originales.
La ventana de la planta baja, pequeña
y protegida por una verja de hierro también
parece corresponder a una época anterior...
y más peligrosa, en la que la isla era
frecuente objetivo de piratas berberiscos. |
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En época islámica, Galatzó constituía
una alquería. En la repartición posterior
a la conquista catalana de 1229, correspondió
al obispo de Barcelona, Berenguer de Palou, quien cedió
sus posesiones a sus porcioneros, y se reservó
la jurisdicción señorial y los censos
alodiales que le correspondían. Con motivo de
los continuos conflictos entre la jurisdicción
del obispo y la real, en el año 1323 se creó
el Pariatge, fórmula de concordia y de repartición
de la administración de las tierras jurisdiccionales
del obispo de Barcelona. En el año 1283 sabemos
que la alquería Galatzó era poseída
por Guillem Porcel y en 1344 por un nieto suyo del mismo
nombre. Durante los siglos XV y XVI pertenecía
a los Vivot y era marco de una importante actividad
ganadera, especialmente de ovejas, pero también
de ganado bovino. Concretamente en 1424 era propiedad
de Joan Vivot. En el estim de 1578, Galatzó pertenecía
a Antoni Vivot y estaba valorada en 16.000 libras. En
1626 tenía el usufructo la señora Olesa,
viuda de Vivot; entonces tenía casas con torre
de defensa, capilla, bodega y almazara y también
contaba con molinos de agua; la finca estaba dedicada
a viñas, olivares, cultivo de cereales y legumbres,
y había pinares y campos donde pastaban los rebaños
de 405 ovejas y 400 cabras (GEM, VI, 116-117). En el
año 1627 Joan Vivot vendió la finca a
Pere Ramon Zaforteza, primer conde de Santa María
de Formiguera y padre del Conde Mal. La propiedad quedó
en manos de los condes de Santa María de Hormiguera,
título que sucesivamente pasó a las familias
Rocafull, Morro y Ferrer de Sant Jordi. En 1846 era
propiedad de Joan Antoni Ferrer de Sant Jordi i de Vives,
conde de Santa María de Hormiguera, quien escribió
una obra titulada Descripción del predio Galatzó
en la isla de Mallorca. Hacia el año 1870 la
posesión pasó a manos del empresario Ignacio
Fuster Fuster, de Can Polla, quien la mantenía
en el año 1882; entonces tenía una superficie
de 1.917 cuarteradas y se valoró en 624.000 pesetas.
A finales de los años cuarenta del siglo XX,
la finca de Galatzó fue adquirida por el industrial
vasco Victorio Luzuriaga, los herederos del cual aún
la poseen a pesar de varios intentos de compra planteados
recientemente.
El gran casal de Galatzó presenta una fachada
situada sobre una espaciosa carrera delimitada al otro
lado del edificio por un jardín. La altura es
de tres plantas: planta baja, planta noble y porche.
Todo el paramento de la fachada se muestra decorado
con la técnica del esgrafiado (pequeñas
piedras que dibujan figuras geométricas o vegetales,
encastradas en la pared); también marcan la fecha
de 1880 y dibujan el contorno de un reloj de sol. El
portal foráneo es de grandes dimensiones, de
arco de medio punto dovelado de piedra arenisca y brancales
de piedra viva; da acceso a un vestíbulo con
un arco rebajado que conduce a una amplia clastra centrada
por un cuello de cisterna con una pica. Las puertas
del ángulo norte de la clastra constituyen la
entrada en la almazara y a las picas de escoger el aceite.
La almazara es de grandes dimensiones, con un moledor
de aceitunas y una prensa mecanizados y se encuentra
en buenas condiciones de conservación.
De la casa de los amos, a la derecha de la clastra,
destacamos la bella y espaciosa cocina, con cubierta
de vuelta de cañón con lunetos y otros
elementos ejemplares dentro de la arquitectura tradicional
mallorquina (hoguera, pica…). El primer piso esta
ocupado por la casa de los señores, con amplias
salas y cámaras ricamente decoradas. En el porche
aún se conserva alguna de las cruces de madera
que se relacionan con la leyenda del Conde Mal.
La capilla fue restaurada en el año 1952 por
el propietario de entonces, Victorio Luzuriaga, con
la participación de Miquel Fullana.
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